Este 23 de abril, el calendario nos regala una de las coincidencias históricas más poéticas y trascendentales de la cultura: celebramos simultáneamente el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, y el Día del Idioma Español. Es la fecha en la que, supuestamente, en el año 1616 nos dejaron tres gigantes de la literatura: Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. Pero más de cuatro siglos después, esta conmemoración dual nos invita a reflexionar no solo sobre la nostalgia del olor a tinta y papel, sino sobre cómo nuestra lengua materna y la propiedad intelectual navegan hoy por inmensos repositorios digitales y sistemas de bases de datos que redefinen para siempre nuestra forma de leer, investigar y preservar el conocimiento humano.